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{ENTREVISTAS}

'Doppelganger', la ironía para cuestionar el poder y lo establecido

Julio Falagán expone en la galería Herrero de Tejada de Madrid

La galería Herrero de Tejada de Madrid reúne en una exposición las obras de Julio Falagán, que el artista vallisoletano muestra bajo el título de 'Doppelgänger'. La serie de obras que se exponen en la muestra surgen a continuación de una estancia en Senegal, donde el autor estuvo investigando sobre la cultura senegalesa en Dakar, Saint Louis y algunos pueblos pescadores de la costa norte de Senegal. Generando un archivo fotográfico y recolectando todos aquellos objetos que le llamaban la atención: rotulaciones de coches, camiones, autobuses, peluquerías, telas o trozos de cayucos para luego realizar replicas alteradas que se mezclan con la cultura popular española, en un potente juego de colores y conceptos. Con estos y otros muchos materiales e imágenes el artista realiza una serie de obras, pinturas y ensamblajes, que reflexionan sobre las semejanzas y diferencias entres estas dos culturas. 

 

La exposición se acompaña por un texto de David Morán:

"En 2018, el artista Julio Falagán (Valladolid, 1979) viaja a Senegal para disfrutar de una residencia artística la Fundación Ankaria en el país africano. Julio, cuya obra se basa en la utilización de imágenes populares desechadas y vendidas en mercadillos, marcha con la única preocupación de sí encontrará, en su país de acogida, la materia prima adecuada para desarrollar una obra que dote de sentido dicha residencia.  

 

Por aquel entonces, Falagán no sabe nada de Juan Espino (Las Palmas de Gran Canaria, 1980), estibador y luchador profesional. Juan había partido hacia el país africano a principios de la década del dos mil.  Le había convencido para ello su amigo, el también luchador Tito - en realidad Messe Dial, senegalés llegado a las islas en patera - quien no dejaba de insistir en que las enormes similitudes existentes entre la lucha lamb senegalesa y la canaria jugarían a su favor.  

 

Juan Espino encontró fama y fortuna en el país africano y se convirtió en un ídolo local. Por su parte, Julio Falagán encuentra en Senegal un entorno donde el aprovechamiento, la apropiación y la mezcla se desarrolla con naturalidad. Un país donde el folklore se impone a la autoría; que combina, sin complejos, símbolos variopintos, y acoge al extranjero como huésped en los múltiples rincones de su exuberante mundo imaginario.  

 

Igual que el canario Juan Espino se había transformado en el exótico ídolo ultramarino conocido como el “León Blanco”, Falagán se encuentra con la posibilidad de escindirse en un artista nuevo, diferente. Un doble capaz de renunciar a la ironía en favor del asombro; de primar la composición, el color, la materia y la perplejidad sobre el juego conceptual. En las obras elaboradas en África, su característica filigrana discursiva queda eclipsada por la multiplicidad y por el puro placer del ensamblaje. 

 

Sin embargo, Julio no olvida que, en el folklore europeo, el doble suele ser maléfico. Como lo atestigua la figura del Doppelgänger, cuyo encuentro es señal de muerte segura. La única manera de desactivar dicho maleficio es interponer una distancia prudencial entre ese gemelo, tan parecido y tan diferente. Por eso, si los cuadros senegaleses nos hablan del encuentro vital, abierto, sincero y fructífero del artista con un territorio hospitalario, las escenas de caza europeas que les sirven de contrapunto, nos recuerdan la frivolidad con que tantas veces, cerramos la puerta a ese doble que se presenta en nuestra casa. Las maldiciones, como la estética, son cuestión de contexto y perspectiva. 

“Doppelgänger” constituye, así, una exposición rica en vivencias, contenido, imágenes, significantes y significados.  Falagán, desdoblado y resucitado, tras su experiencia africana, se muestra aquí como un artista consciente y dotado un repertorio de recursos enorme. No solo juega hábilmente con lo ajeno, sino que dispone, en los intersticios de las obras reutilizadas, un interesante material pictórico propio. Igual que Juan Espino resurgió de las arenas movedizas de la alteridad convertido en el “León Blanco”, Julio Falagán surge renovado de su periplo africano para recordarnos que la verdadera maldición es la de lo eternamente igual; la de la forma desdibujándose en la negrura de su eterno parecido".

 

Julio Falagán(Valladolid, 1979 ) es licenciado en la Universidad de Bellas Artes de Salamanca y Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño en Ilustración en Valladolid. Su trabajo gira en torno al cuestionamiento del poder y lo establecido mediando el uso del humor y la ironía. Ha recibido varias becas y premios entre las que sobresalen: Beca de la Real Academia de España en Roma en 2013, Beca Casa Velázquez, Beca ART – EX AECID para proyectos artísticos en el exterior. Beca Residencia CREART en Atelierhauss Salzamt de Linz en Austria, Premio adquisición XV Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo o las ayudas a la Creación de artes visuales de la Comunidad de Madrid./SPOONFUL

 

*Galería Herrero de Tejada. Madrid. C/ Hermosilla 49 28001 Madrid. Horario: martes a viernes de 11:00h a 14:00h y 17:00h a 20:00h. Sábados de 11:00h a 14:00h.

 

 



Autor: Javier Muro

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