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{ENTREVISTAS}

'Lo que soy y lo que siento va impregnado en cada una de mis fotografías'

Carmen Hache es fotógrafa y el retrato su modo máximo de expresión

Carmen Hache es fotógrafa. En concreto y tal y como ella misma se define, licenciada en Pedagogía, fotógrafa por vocación y aprendiz de escritora. Haber conseguido unir sus pasiones -formación y creatividad- es un sueño hecho realidad, dice. Cuenta que inció su andadura como fotógrafa en un local de música, a ritmo de jazz. Ahora, casi diez años después, la fotografía es su profesión y su forma de vida. Defiende la idea de Ansel Adams de que las fotografías se crean, no se toman. Quizá desde esa convicción muestra una extraordinaria atención por los detalles en cada fotografía, imágenes que asegura surgen de un impulso, "siempre hay un pinchazo de emoción", recuerda. Carmen Hache destaca que tiene facilidad para pensar sin límites, para imaginar sin filtros. "Puedo quedarme mirando algo -señala- y poner en marcha la imaginación hasta convertirlo en fotografía"./Javi Muro

 

SPOONFUL.- Quien observa tus fotografías se encuentra ante un contraste de universos que conjugan lo real con la evocación a lo onírico, al pasado, a lo poético, con cierta sensualidad siempre elegante, sin que les imágenes dejen de tener la pincelada ‘rock and roll’. ¿Lo percibes así?

Mientras meditaba la pregunta iba sonriendo. Sí, así lo veo y no imaginas cuánto me alegra comprobar que mi fotografía se interpreta así, porque todo esto está presente en mi cabeza antes, durante y después de mis sesiones de foto. 

 

S.- … porque… ¿Qué es la fotografía para ti?

Es un modo de expresión y un modo de enfrentarse al mundo. Desde muy pequeña he sentido la necesidad de expresar y contar lo que pasaba por mi cabeza, de inventarme historias o de reconstruirlas. La escritura, un poquito la pintura, y sobre todo la fotografía son mis herramientas para hacerlo. La fotografía me proporciona una vía perfecta de canalización de mis emociones.

 

S.- ¿Crees que la fotografía tiene que ver más con la estética, con la búsqueda de la belleza o con una forma de expresión?

Sin duda es 'el modo' de expresión. La belleza y lo que cada uno considera estético es muy personal, lo busco, claro, pero lo que sí está claro es que me expreso con ella. Y así veo la fotografía de los demás.

 

S.- ¿Y el retrato?

El retrato es, en mi caso, el modo máximo de expresión. Me permite transmitir no solo una idea o una historia, me permite incluir emociones, me da la libertad de expresar desde el corazón. Hacer retrato en colarme en la historia de los demás, sin invadir, de un modo dulce, formar parte de sus recuerdos, explorar en las personas, en su mirada, en sus gestos. Es el instrumento perfecto para contar.

 

S.- ¿Compartes la idea de que los retratistas son las estrellas del rock de la fotografía?

Pues yo más que una estrella de rock me veo como una compositora, escribiendo la obra que luego interpretarán otros. La idea de estrella no me convence -se ríe.

 

S.- Has conseguido un estilo propio, identificable, ¿cómo trabajas los retratos? ¿Cómo se retrata la fuerza, la inteligencia, la intensidad o los sentimientos de una persona? 

Ante todo, conociendo a esa persona, creando un clima íntimo de confianza mutua. Sólo así consigues transmitir lo que quieres contar y solo así soy capaz de bucear en las emociones de las personas. Yo provoco el momento, y una vez que surge, observo y dejo que fluya solo. Es entonces cuando mi cámara empieza a disparar. Dedico muchísimo tiempo a conocer y a observar a las personas a las que voy a retratar. S.- … ¿por qué se trata de sacar bien a las personas retratadas o de mostrar sus cualidades?

Creo que no es incompatible. Todo queremos salir bien en la foto, es así. Y cuando alguien me contrata espera tener fotos donde reconocerse y sentirse cómodo. Creo que cuando sacamos lo auténtico, cuando nos relajamos y nos mostramos tal cual somos, es cuando más 'bonitos' somos. No falla.

 

S.- Muchos de tus retratos los realizas fuera del estudio. ¿Qué buscas cuando eliges un ‘escenario’ natural o urbano? ¿Qué tienen que contarte esos lugares? Creo que la naturaleza y los centros de las grandes ciudades son escenarios que te atraen. 

El escenario es tan importante para contar historias que dedico mucho tiempo a conocer nuevos lugares, a explorar. Cada espacio me transmite algo diferente, me permite imaginar composiciones, me habla de colores, de texturas. Crear con escenarios naturales o urbanos es un juego para mí. Como montar un rompecabezas. Y, sobre todo, me dan alas para la improvisación. En estudio, aunque mi estudio es mi salón, compongo con elementos que yo aporto, en exterior, es el 'mundo' quien me da esos elementos para que yo elija y los adapte. Un bosque me cuenta historias nostálgicas, me habla de otoños e inviernos, de mujeres calmadas y melancólicas. El agua habla de purificación, de luz, de juegos, de volver a ser un niño. Las calles de Madrid me aportan fuerza, seguridad, me cuentan historias de personas decididas, provocadoras. Una casa vieja, abandonada, una ventana de madera, o un café antiguo me invitan a imaginar las vidas que estuvieron allí, a reconstruir su historia, la mía o la de los demás. 

 

S.- Por qué realizar un retrato no es sólo situarte frente al protagonista y disparar la cámara, ¿no?

Ni mucho menos, no sabría hacer eso, me sentiría como un fotomatón. 

 

S.- ¿Te ves proyectada o reflejada en los retratos que realizas?

Pues creo que sí, en casi todos. Al final lo que soy y como siento va impregnado en cada foto. Desde los escenarios que elijo, hasta el vestuario, los colores, los gestos o lo que quiero transmitir… todo es un pedazo de mí, de mi forma de vida. Además, sería incapaz de hacer una foto que no me gustase que me hicieran a mí.

 

S.- ¿Siempre quisiste ser fotógrafa? ¿Siempre te encontraste cómoda con un cámara en tus manos?

Siempre he tenido una cámara de fotos. Yo quería ser 'artista', escribir, pintar, diseñar, hacer fotos. No pensaba en algo en concreto. Fueron mis amigos quienes pensaron que podría ser mi futuro antes de que yo me lo plantease en serio.S.- ¿Cuándo y cómo te diste cuenta de que la fotografía era lo que te gustaba?

Siempre me ha gustado. Pero sin duda fue cuando empecé a centrarme en el retrato cuando descubrí que quería más, que eso era lo que más me gustaba hacer. 

 

S.- ¿Te influyen otras artes a la hora de realizar tus fotografías?

Me influye muchísimo la música, la literatura y el cine. Todo me inspira. Siempre que puedo hay música de fondo en mis sesiones. Hay canciones que me evocan imágenes, películas que me atrapan por su luz y su color y me inspiran en mis fotos. Y la lectura, es tan evocadora, y me ha inspirado tanto…

 

S.- Corrígeme si me equivoco, pero también escribes, te gusta escribir, ¿no?

Sí, desde muy pequeña además. Es mi otro modo de expresión. Nunca he dejado de escribir y lo vinculo a la fotografía a menudo. Según hago algunas fotos ya estoy escribiendo mentalmente la historia, otras veces es al contrario, tengo unas líneas escritas y entonces busco la foto.  

 

S.- Desde ese doble ámbito creativo, ¿Qué importancia tiene la fantasía, la imaginación, en tus fotografías? 

Muchísimo. De pequeña me llamaban 'Antoñita la fantástica', no te digo más. Tengo facilidad para pensar sin límites, para imaginar como un niño, sin filtros. Creo que eso es importante a la hora de crear. La creatividad y la inspiración están continuamente en mi cabeza, en mi forma de vida. Me provoco, siempre voy con una libreta donde anotar lo que pasa por mi cabeza. Puedo quedarme mirando algo detenidamente y empezar a imaginar hasta convertirlo en una sesión de fotos. 

 

S.- ¿Existe un relato dentro de tus fotografías?

Siempre busco que sea así. 

 

S.- ¿Las fotografías se hacen, se toman, o se crean?

Tú no tomas una fotografía, la creas”, la famosa frase de Ansel Adams. Pongo esta frase en mis cursos de creatividad. Imagínate si pienso en ello. En mi modo de trabajo está claro que las creo. Creo el antes, el durante y trabajo en el después. Y aunque, mis mejores fotos creía que fueron “tomadas” durante mi viaje a África, ahora sé que las creé, porque yo provoqué el momento de cada una, aunque sólo fuera estando en el lugar y el momento justo.S.- ¿Cómo surgen tus fotos? ¿Cuál es la chispa que te lleva realizar una fotografía?

Surgen de un impulso, mientras observo a alguien que quiero y encuentro un gesto que  inmortalizar para el recuerdo, surgen de una canción que estoy escuchando y me provoca una historia que necesito contar y salto de la silla a buscar cómo hacerlo. Surgen también de un encargo, cuando alguien quiere que sea yo quien cuente su historia y me pongo a imaginar cómo llevarla a cabo eligiendo lugar, componiendo mentalmente. Hay tantas chispas que no podría quedarme con una. Pero sí te diré que detrás de cada gesto de coger la cámara hay un pequeño 'pinchazo' de emoción por hacer esa foto.

 

S.- ¿Trabajas a través de series de imágenes o fotografías independientes?

Es muy raro que yo haga una única foto de un momento concreto. De hecho, en mis cursos dedico mucho tiempo a mostrar como contar con imágenes, y en mi caso, amo tanto los detalles que necesito una pequeña serie de cada momento. 

 

S.- ¿Cómo es tu proceso creativo? Al observar tus fotografías, resalta el cuidado, el mimo de todos los detalles.

Sí, cuido muchísimo el detalle. Mis sesiones de fotos comienzan mucho antes del día de la sesión. Eligiendo escenario, vestuario, buscando esa historia que quiero contar. Me construyo 'moodboards' con colores, ideas inspiradoras, a veces con música y textos, lo comparto con la modelo, con la maquilladora o con la persona que me ha hecho el encargo o simplemente lo tengo a mano para así ir eligiendo los elementos que necesito. Paso mucho tiempo comprando o buscando elementos decorativos que ayuden a contar esas historias. Reciclo y reinvento con lo que tengo en casa. Los colores son también fundamentales a la hora de componer mis fotos. Busco escenarios que estén acorde con lo que tengo en mente. Paseo por ese lugar para observar la luz, para que me llegue más inspiración. Cuidar todo con mimo va a ser fundamental y una gran ayuda a la hora de llevar a cabo la sesión. 

 

S.- Creo que también te dedicas a la formación, ¿no?

Sí. Estoy licenciada en Pedagogía, porque la formación es algo vocacional. Ahora mismo, haber conseguido unir mis dos pasiones, fotografía y enseñanza, es el gran sueño hecho realidad. 

 

S.- Si pudieras, ¿en qué fotografía te quedarías a vivir?

En cualquiera de las que me hace mi chico cuando no me lo espero. Amo esas fotos.

 

* Visita la galería de imágenes con las fotografías de Carmen Hache



Autor: Javier Muro

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