2924

{ENTREVISTAS}

'Me gustan los arranques de novelas que disparan muchas preguntas con muy poco'

Mikel Santiago publica la novela 'El Mentiroso'

Mikel Santiago (Portugalete, 1975) es escritor. Después de 10 año dedicados a la profesión de crear buenas historias reconoce no saber a que otra cosa podría dedicarse. Comenzó escribiendo relatos y novelas cortas, y publicando sus propios e-books en internet, con lo que consiguió llegar a la lista de best sellers de iTunes, Amazon y Barnes & Noble. Ha vivido en Irlanda y en Ámsterdam. Actualmente reside en Bilbao. Mikel Santiago ha publicado las novelas 'La última noche en Tremore Beach' (2014), 'El mal camino' (2015), 'El extraño verano de Tom Harvey' (2017) y 'La isla de las últimas voces' (2018) en Ediciones B. Novelas de éxito en España y publicadas en una veintena de países, han vendido más de un millón de ejemplares en todo el mundo. 'El Mentiroso' es su última novela y la primera que ambiente en el País Vasco. La crítica dice 'El Mentiroso': "Hay novelas imposibles de abandonar una vez leídas las primeras páginas. Historias que reinventan el suspense y hacen dudar al lector cada vez que termina un capítulo. En este thriller absolutamente original y adictivo, Mikel Santiago rompe los límites de la intriga psicológica con un relato que explora las frágiles fronteras entre el recuerdo y la amnesia, la verdad y la mentira"./Javi Muro

 

SPOONFUL.- ¿Qué historia nos encontramos al adentrarnos en las páginas de ‘El mentiroso’?

En 'El Mentiroso', el lector va a encontrar la historia de Álex un chico que comienza la novela abriendo los ojos y encontrándose a solas con un hombre muerto en un pabellon industrial abandonado, de madrugada. Alex no conoce a ese tipo, no recuerda ni cómo ni por qué ha terminado junto a ese cadáver. Pero enseguida se da cuenta de que allí ha ocurrido un asesinato y huye. A partir de este momento, Álex, que no es ni un policía ni un detective sino que es un jardinero, comenzará una investigación amateur o investigación rudimentaria llena de torpezas por intentar recomponer esas 48 horas de amnesia que sufre desde ese despertar en la fábrica abandonada, para intentar comprender quién era ese hombre, quien lo ha matado, y si ha sido él, y todo esto antes de que la policía inicie sus propias pesquisas.

 

S.- Uno de los síntomas de la amnesia es la confusión, motivada por la pérdida de la seguridad que aportan los recuerdos, lo que desorienta a la persona que la sufre. Pero esa confusión, la falta de recuerdos, la inseguridad sobre la realidad, la desorientación… son inmejorables cómplices narrativos que el lector, de alguna manera, también los padece mientras avanza en la lectura de la novela, ¿no?

Desde luego, la amnesia es un recurso inmejorable para hacer una cosa que hacemos los escritores de misterio: esconder la información, posponerla para para mantener la curiosidad del lector. En 'El Mentiroso' la amnesia que sufre Álex irá, vamos a decir, solucionándose en pequeñas dosis durante la novela y povocándole pequeños flases sobre lugares y personas con las que ha estado durante esas 48 horas, y esto va a ser su mejor arma a la hora de resolver este misterio.

 

S.- ‘El Mentiroso’, dice la crítica, “rompe los límites de la intriga psicológica. Es una novela original”. ¿Se puede decir algo mejor de una novela?

¡Mi editora es una grandísima experta en marketing! -se ríe-, pero además 'El Mentiroso' tiene algunos rasgos muy originales que no se ven a menudo en las en los thillers al uso. Por ejemplo, colocar a un jardinero para resolver una investigación de asesinato o ambientar una trama de este de estas características en un pequeño pueblecito de la costa de Vizcaya.

 

S.- ¿Crees que existe relación entre las palabras de la crítica y ese hecho del que hablábamos antes de que si el protagonista no recuerda -o dice no recordar- el lector tampoco recuerda y además, desconoce si la amnesia es real o fingida, lo que incrementa la confusión?

'El Mentiroso' es un thriller psicológico y esto significa que la subjetividad y la psicología del protagonista son un elemento central y crucial para mantener la atención y la curiosidad a largo de toda la novela. Álex cuenta su historia en primera persona y eso nos permite conocer su viaje emocional desde la angustia y la depresión hasta la paranoia y la incertidumbre de saber si lo que recuerda es cierto o es una invención. Creo que esto es lo que hace que empaticemos con él y que estemos ardiendo de curiosidad por saber cómo terminarán 'las dos peores semanas de su vida'.

 

S.- Ahí surge también lo que puede ser una de las némesis de la amnesia, ¿no? Recordar algo, pero inclinarse por guardar el secreto.

La memoria es un tema central en 'El Mentiroso', por un lado vamos a ver la amnesia de Álex y este juego de pistas que que van a ir surgiendo a medida que él recuerda cosas ; por otro lado vamos a ver que la memoria es importante porque esa historia que se va a revelando en el libro es una historia que ahonda en el pasado del pueblo, es una historia que se ha querido olvidar y que está muy relacionada con la familia de Álex, con su madre, ya fallecida. Y por otro lado, está la memoria del abuelo el abuelo de Álex , Jon, que está sufriendo los primeros achaques de Alzheimer y cuya memoria también es muy importante para resolver el enigma que planeta ese hombre muerto del comienzo de la novela.

 

S.- ¿Todos tenemos secretos?

No hay manera de saberlo -se ríe.

 

S.- ‘El mentiroso’ se sitúa en el País Vasco; en un pequeño pueblo costero. ¿Qué importancia tiene el entorno geográfico?

La ambientación es un elemento más que tiene que aportar en la historia. En 'El Mentiroso' tenía ganas de de traer una una historia al País Vasco después de haber estado ambientando novelas en otros países, pero siempre respetando ciertos elementos escenográficos que creo que le pegan mucho a mi thrillers, como son los escenarios de costa, los bosques densos y oscuros, las carreteras solitarias y sinuosas que aparecen en todas mis novelas y que me ayudan a crear cierta tonalidad. Además, me gusta pensar que este pequeño pueblecito donde ambiento 'El Mentiroso', Ilumbe, un lugar  imaginario creado en la costa el de Vizcaya, va a ser un escenario que voy a reutilizar, que voy a enriquecer, y voy a ir llenando de personajes de historias en otras novelas, como un univeso muy personal.

 

S.- Corrígeme si me equivoco, pero de alguna manera, los acantilados escarpados, los pueblos costeros, el mar, son protagonistas también de ‘El Mentiroso’. No son únicamente el decorado donde sucede la historia.

En efecto, son personajes y simbolizan cosas, y son importantes. El acantilado simboliza el miedo a tomar la decisión incorrecta, que es una constante en la novela. La tormenta es el presagio de lo inminente, la amenaza. Los bosques oscuros representan el misterio. La casa donde viven Álex y su abuelo representa a la familia de Alex, que se está desmoronando igual que esa vieja casa sobre un acantilado. La simbología es un recurso muy sutil para enfatizar los mensajes que se transmiten en una historia.

S.- ¿Cómo surgió la chispa que te llevó a escribir ‘El mentiroso’?

La idea del hombre despertándose frente a un muerto lleva mucho tiempo rondándome. Me encantan esos arranques que disparan muchísimas preguntas con muy poco. Después, se me fueron ocurriendo otras cosas. La amnesia, la idea de ese pequeño pueblo de costa, las historias familiares y la existencia de un libro 'peligroso' que desvelaba los secretos de la gente. 

 

S.- ¿Tus cuatro novelas anteriores siempre han cosechado buenas críticas y se han traducido a veinte idiomas, las cifras generan presión o alimentan la energía creadora del autor?

He aprendido a vivir con los sube-y-bajas de esta profesión. A veces terminas un libro y te parece que te ha quedado genial, pero el público reacciona fríamente. Otras veces, un libro que te parece 'pasable' suscita un montón de emociones y reacciones positivas. Al final uno tiene que hacer lo que le apetece, centrarse en lo artístico y tratar de olvidarse de las críticas. Si tienes que hundirte, es mejor que lo hagas haciendo lo que te gusta. 

 

S.- ¿Tienes manías a la hora de escribir?

Suelo tomar mucho café, escribir en algún lugar público y dormir muy mal mientras escribo mis novelas. Eso es todo.

 

S.- ¿Eres muy exhaustivo a la hora de documentarte? ¿Cómo fue esta labor en el caso de ‘El mentiroso’?

Me documento hasta cierto punto, y solo sobre aspectos técnicos. Hablo con policías, forenses, médicos y les planteo lo que tengo en la cabeza. Ellos me suelen llevar la contraria y decirme que es imposible, pero me dan nuevas ideas para desarrollar la trama. Así que suelo cambiar muchas cosas en base a la documentación. En cualquier caso, intento que todos esos datos no estorben ni hagan que la lectura se convierta en un documental.

S.- ¿Escribes con música o en silencio?

Depende del día. 

 

S.- ¿En absoluta soledad? ¿Tienes algún lugar ‘fetiche’ para encerrarte a escribir?

Absolutamente solo y sabiendo que nadie me va a molestar durante tres o cuatro horas. Movil apagado, esa es la regla número uno.

 

S.- ¿Quién lee primero tus novelas antes de ser publicadas?

Voy entregando pequeños fragmentos a gente de confianza. Mi hermano, mi editora… ellos van opinando lo que piensan, lo que proyectan, y me voy dando cuenta de si estoy 'explicándome correctamente. Además me encanta saber en qué punto del suspense les voy dejando a cada pequeña entrega. Te ayuda a controlar el ritmo y gestionar el valor de la sorpresa en la novela.

 

S.- ‘La última noche en Tremore Beach’, tu primera novela fue un gran éxito, pero ¿detectas evolución en tu manera de escribir desde esa primera novela a ‘El mentiroso’?

Mi principal evolución es la planificación. Cuando escribía 'Tremore Beach' no tenía esquemas, ni hacía resúmenes. Sencillamente escribía, probaba escenas y las iba descartando o admitiendo en la historia, que se iba modulando sobre la marcha. Era un sistema pesado, muy trabajoso y desde esa novela he ido haciendo cada vez más escaletas y resúmenes, aunque nunca he perdido ese 'instinto' por escribir primero y ver a dónde me lleva el propio texto. Pero creo que he mejorado mucho en la eficacia del tiempo que empleo escribiendo, sobre todo gracias al trabajo de esquematizar y resumir.

 

S.- ¿Tienes autores referentes?

Hay gente que se sorprende cuando les cuento lo que leo. Hay thrillers y policiaca, pero también muchísima literatura, historia, ensayos y novelas de viaje. Soy un lector curioso, siempre tengo la sensación de estar perdiéndome un gran autor y, cuando lo encuentro, lo devoro.

 

S.- ¿Llegas a la escritura desde la lectura?

Y desde las películas. Y desde los cuentos que me contaban de niño. Soy un consumidor de historias voraz, llevo alimentándome de ellas desde la infancia y eso me ha permitido desarrollar un buen paladar.

 

S.- … por cierto, ¿por qué escribes?

Escribir es una profesión bella y muy dura. Es un estilo de vida en sí mismo y no me cansa. Después de casi diez años dedicándome a esto, la verdad, no se me ocurre que otra cosa puedo hacer.



Autor: Javier Muro

Suscripción a la Newsletter Enviar