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{CULTURA / LIBROS}

'El ritmo narrativo es mi tarjeta de presentación, no es algo medido, me sale así al escribir'

Natalia Gómez Navajas ha publicado 'Aras de venganza', su tercera novela y la más policiaca

'Aras de venganza' es la tercera novela de Natalia Gómez Navajas (Logroño, 1970). Nueva Orleans y el norte de Albania fueron los escenarios de 'Tras el objetivo' y 'Buzali. El origen' -finalista del Premio Cartagena Negra 2017),ahora la escritoria logroñesa ha situado la acción en La Rioja. "Tenía ganas de situar una novela en mi tierra", describe la autora. Natalia ganó el premio de literatura ilustrada 'Villa de Nalda e Islallana 2018' con el relato 'El mago y la daga'. 'Aras de venganza' es un novela negra de género policiaco. "Es la primera vez -apunta- que centro el peso de la acción en una historia de policías". Lo que no falta en 'Aras de venganza' es ritmo, lo que ya forma del estidlo narrativo de Natalia Gómez Navajas./Javi Muro


SPOONFUL.- ¿Qué cuenta ‘Aras de Venganza? ¿Con qué historia nos encontramos en tu nueva novela?

Con una historia policíaca. Una investigación criminal que correrá a cargo de Ana Sánchez, comisaria de Logroño y Luis Acevedo, antiguo teniente del GOES que regresa a su ciudad natal después de un episodio postraumático en Afganistán. En 'Aras de venganza' también nos vamos a encontrar con preguntas sobre la importancia de las vivencias o experiencias que sufrimos en la infancia y en la adolescencia y en cómo definen nuestra personalidad adulta.

 

S.- En esta ocasión, el relato transcurre en tierras riojanas. ¿Te apetecía que La Rioja y Logroño fueran protagonistas después de escenarios como Nueva Orleans o Albania, Italia…?

Tenía muchas ganas de ambientar una novela en nuestra tierra. Pero, por otro lado, me frenaba la responsabilidad de hacerlo bien. Saber que la mayoría de tus lectores van a reconocer cada escenario que aparece me obligaba a desarrollar una aventura digna de ellos. Por suerte, hace un tiempo me topé con un mapa de La Rioja que encendió la chispa necesaria para que la trama de 'Aras de venganza' y sus personajes surgiera.

 

S.- Es tu novela más policíaca, ¿no? Hay investigación y un crimen por resolver…

Sí. Es la primera vez que centro el peso de la historia en policías.  Luis Acevedo regresa a Logroño. Decide dejar su puesto de teniente en un grupo de operaciones especiales y solicitar el de inspector de Policía Nacional. Al frente de la Jefatura de Logroño está la comisaria Ana Sánchez. Son amigos de la niñez y ambos lograron su sueño de ser policías aunque la vida los llevó por caminos diferentes. 

 

Luis, cargado de fantasmas que lo atormentan, sueña con la vida tranquila que puede ofrecerle un trabajo en una ciudad como Logroño, que durante años ha permanecido en los puestos más bajos de los rankings de violencia nacional. Pero antes de incorporarse a la vida policial los reclaman en el monasterio de La Estrella, en San Asensio. Sobre el altar y a modo de ofrenda han hallado el cuerpo de una joven y junto a él una carta escrita por el asesino y dirigida a nuestro protagonista.

 

S.- También flota en ‘Aras de venganza’ la idea de ritual, ¿no?

El mapa que te he comentado antes tiene la culpa. En él aparecen una serie de emplazamientos riojanos con ciertas características comunes. Creo qué al verlo, mi mente de escritora comenzó a elaborar la historia. Los ritos ceremoniales han estado presentes en todas las culturas. Siempre han generado la idea de otorgar poder a quien los realiza. Suelen ser acciones basadas en creencias, pero también tienen que ver con comportamientos compulsivos de personas que pueden presentar ciertos trastornos. Y en 'Aras de venganza' el lector va a poder reconocerlos. 

.- Has elegido la tercera persona para contar esta historia protagonizada por el inspector Luis Acevedo y la comisaria, Ana Sánchez. ¿Te ha permitido más comodidad, mayor agilidad?

Sí. La idea de escribir la novela desde la visión del narrador omnisciente me ha permitido navegar por la historia con mayor fluidez. De esa manera, el lector puede adentrarse por igual en la mente y pensamientos de cada uno los personajes, ayudándole a tener una visión general de todo lo que ocurre.

 

S.- Luis y Ana son protagonistas, pero es una novela coral, ¿no? Surgen un buen número de personajes relevantes para la historia.

Como en todas mis novelas, o por lo menos en las que he escrito hasta la fecha, cada personaje, aunque sea secundario, es importante. Todos tienen algo de peso en la historia y de alguna manera, terminan siendo parte importante de la misma. 

 

Con los personajes me pasa como con los diálogos. A la hora de plantearme una novela me imagino la historia y la siento. Recreo cada escena, por mínima que sea, como si la estuviera viviendo en primera persona. Y no concibo la vida sin diálogos o sin personas a mi alrededor.

 

S.- En el relato, el pasado es también importante; a través de flashback vas aportando información…

Es una parte importante del desarrollo de la trama. Somos el cúmulo de experiencias vividas en nuestro pasado. Sobre todo nos marcan las ocurridas en la niñez y en la adolescencia. En 'Aras de venganza' el lector se va a encontrar con un personaje oscuro en el que estas vivencias tienen mucho peso. De manera que llegará a preguntarse si el psicópata nace o se hace por lo que le rodea.

S.- Y como en las dos novelas anteriores, el ritmo narrativo es fundamental, ¿no?

Sí. Después de tres novelas y un relato, creo que puedo decir que es mi tarjeta de presentación. No es algo medido, me sale así. Los que me hayan leído saben que en mis historias no hay tregua. Las descripciones, tanto en los personajes como en los escenarios, son vagas, cuatro pinceladas para que el lector con su imaginación cree. Yo me centro más en la acción. Así no hay dos 'Aras de venganza' iguales. 

 

S.- ‘Aras de venganza’ es tu tercera novela, ¿visualizas una evolución narrativa? 

Bastante. Es posible que si hoy tuviera que enfrentarme a la tarea de escribir 'Tras el objetivo' saldría una novela diferente. Y no es que reniegue de ella, estoy muy orgullosa de mi primer trabajo. La cuestión es que el tiempo pasa, y aunque han transcurrido muy pocos años desde que comencé a escribir aquella historia, sí que he madurado. Como dicen, la experiencia es un grado y desde entonces han sido muchas las mañanas que me he sentado delante del ordenador.

 

S.- ¿Ha cambiado en estos años, desde que escribiste ’Tras el objetivo’, tu forma de enfrentarte a la escritura? ¿Sigues escribiendo en el mismo sitio -la playa-, tus manías, la música que te acompaña …?

No. Continúo igual. Escribo por las mañanas, arañándole horas al sueño. Es cuando mejor se me da. Necesito estar sola, o que los demás estén durmiendo. Suelo acompañarme de una taza de café y de música que me ayude a adentrarme en la historia. 

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