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{DEPORTE / ATLETISMO}

'Todo atleta que trabaja duro merece probar la sensación del triunfo una vez'

Jesús España competirá en Londres en los 5000 metros, "a por la final, sin renunciar a nada"

Jesús España correrá en los Juegos de Londres los 5000 metros, su prueba, la distancia en la que ha sido campeón y subcampeón de Europa en 2006 y 2010, respectivamente. Con problemas en sus talones no pudo rendir como le hubiera gustado en el último Europeo celebrado hace apenas mes y medio en Helsinki. Ahora ha vencido el desánimo al comprobar que todo el entrenamiento de base realizado está dando su frutos justo antes de los Juegos y se encuentra ilusionado, "porque he entrenado muy bien". Son sus segundos Juegos, "no hay nada tan importante para un atleta", dice, y recuerda la extraordinaria experiencia de Pekín que le permitió "a un apasionado -asegura- de todos los deportes como yo, convivir con deportistas de otras disciplinas". Para el atletismo español pide que se enseñe en los colegiosy en las escuelas, paciencia con los que empiezan y apoyo de los medios de comunicación. En Londres su objetivo es la final, sin renunciar a nada. Sus favoritos, keniatas, etiopes, Lagat y su amigo, el británico Mo Farah./Javi Muro

 

Spoonful.- De nuevo Olímpico, ¿afrontas los Juegos más animado que lo que terminaste en el Europeo de Helsinki?

Si. El desanimo venía sobre todo porque llevo desde el año pasado con una lesión crónica, una bursitis en los dos talones. Empezó en octubre del año pasado y aguanté dos meses sin dolor y de cara a Helsinki decidimos no infiltrar aunque llevaba unos meses con bastantes dolores de nuevo. La idea era guardar la infiltración de cara a los Juegos y llegar entrenando bien. Entonces, en Helsinki, aunque me encontraba más o menos bien, seguí con el dolor que me impide impulsar igual. Me encontraba bien físicamente, pero no podía hacer la misma fuerza en el impulso y se nota mucho. Acabé desanimado porque pensaba que lo iba a hacer mejor, pero no pude.


S.- Pero los ánimos han ido creciendo desde entonces, ¿no?

Sí, me infiltré a la vuelta de Helsinki y he entrenando bien las últimas semanas. Impulso bien, voy con mucha más frescura, no voy pensando en el pie, mi estado de forma mejora en el momento que me infiltro. He estado entrenando muy bien, haciendo kilómetros, series y pesas y estoy mejorando mucho. Estoy con mucha ilusión. Ahora estoy viendo que todo el trabajo de base que he hecho… bici, natación… me ha servido y me estoy encontrando muy bien entrenando. Si todo va bien voy a llegar en mi mejor momento, aunque no daba un duro por mí hace un mes y medio. Es un panorama totalmente distinto. Después de los Juegos, el 20 o el 21 de septiembre, me operan de los dos talones y empezaré de cero, comenzaré la próxima temporada con este tema solucionado.


S.- En otros deportes existen otras competiciones importantes, pero ¿para los atletas los Juegos Olímpicos son lo máximo?

Sí, está claro. Existen otras competiciones los Mundiales o los Europeos, pero los Juegos son lo máximo por todo lo que representan, porque son cada cuatro años, y porque, por una vez, el deporte rey es el atletismo. Para un atleta el título olímpico es lo máximo. En ciclismo está el Tour, en el tenis Wimbledon… pero en atletismo no hay nada más importante que los Juegos Olímpicos.


S.- ¿Qué te llevaste cómo mejor experiencia de Pekín y qué esperas de Londres?

La diferencia con Mundiales o Europeos es la experiencia de compartir la Villa Olímpica con deportistas de otros deportes diferentes y hacer vida con ellos, el día a día, el coincidir en la lavandería. Y para mí, que soy aficionado a todos los deportes, es un placer poder convivir con otros deportistas y conocerlos y descubrir que tenemos pensamientos muy similares y comprobar que el espíritu deportivo nos une y nos hace coincidir mucho más que lo que muchas veces pensamos. Esa es la gran diferencia a otros eventos de tipo Mundial o Europeo. Espero sentirme igual de cómodo en Londres que como me sentí en Pekín, estar centrado y descansado, y espero que, al final, el resultado deportivo sea bueno porque nosotros, los deportistas, somos así de egoístas y si el resultado deportivo es bueno seguro que todo lo que rodea a los Juegos lo veré con mucho más positivismo.
S.- ¿Cómo ves el atletismo español? ¿Qué le falta para enganchar más a la gente?

Es un deporte complejo. Para destacar en atletismo, en muchas de sus disciplinas, necesitas diez o quince años de trabajo para conseguir resultados buenos. En otros deportes los resultados destacables llegan con menos trabajo y con menos años. Entonces, en la sociedad  en la que vivimos en la que se busca el éxito rápido –el aquí y ahora-, pues son condicionantes que juegan en nuestra contra. Tenemos el atractivo de que el atletismo tiene muchas disciplinas y muy variadas y cualquier persona con unas características muy diferentes unas a otras siempre pueden encontrar una prueba que se amolde a ella. Una buena educación en las escuelas y enseñar atletismo en los colegios nos ayudaría mucho para fomentar la práctica. Luego hace falta también el tema mediático, la prensa se acuerda del atletismo sólo en momentos muy señalados, en los Juegos o en el Mundial unos días antes y el resto del año, en televisión, atletismo emiten más bien poco. Tengo comprobado que si programan atletismo y se retransmite bien, explicándolo, al final la gente se engancha. Hacen falta esas tres cosas, educación en las escuelas, apoyo de los medios de comunicación y paciencia para obtener resultados.


S.- ¿Cómo  te inicias en el atletismo? ¿Quisiste ser atleta desde el principio o empezaste por otros deportes?

Yo hice de todo de pequeño, sobre todo jugaba mucho en mi barrio. Los chavales de mi generación teníamos la suerte de tener un barrio con el campo más o menos cerca y estaba muchas horas jugando en la calle con mis amigos, con los vecinos. Todos los juegos en los que había componente de carrera me gustaban; era un niño muy inquieto y correr me salía de manera natural. Jugué a baloncesto, a fútbol, a voleybol, pero lo que más me gustaba era correr. Dio la casualidad de que había un grupo de gente que bajaba a entrenar al polideportivo de mi pueblo y estaba con ellos Carlos Estanguy, que fue mi primer entrenador y que corría maratones y le gustaba mucho el atletismo. Me enteré de la existencia de ese grupo y me animé a bajar con ellos. Tenía once años. Empecé a competir en las carreras de mi pueblo y de las localidades de alrededor; luego a nivel provincial, a nivel nacional, y como me gustaba y las cosas me salían más o menos bien pues aquí sigo. Un poco por casualidad pero la verdad es que no me arrepiento de nada porque estoy supercontento. Además a mi mujer y a la mayoría de mis amigos los he conocido a través del atletismo y estoy muy agradecido a este deporte; es importantísimo en mi vida.


S.- ¿Qué importancia tiene al dar los primeros pasos en el atletismo contar con un buen entrenador, con una persona que te guíe’

Es muy importante. En al atletismo de alto rendimiento los entrenadores son importantes porque ayudan al atleta a sacar el máximo de sí mismos, pero la labor más importante y menos vista es la que realizan cuando empiezan con los chavales, saber entrenarles e ir formándoles sin quemarles ni machacarles antes de tiempo, enseñándoles a amar este deporte. Todo eso es lo más complicado. Es un trabajo en la sombra y en un noventa y nueve por ciento de los casos que se hace de manera altruista, sin recibir nada a cambio, nada más que la satisfacción que te da el progreso de los chavales y verlos contentos. Esa es una labor importantísima y había que fomentarla. Ahí está el futuro del atletismo.
S.- ¿Se puede vivir del atletismo?

Últimamente cada vez está más complicado porque la situación de crisis en la que vivimos en todos los aspectos a un deporte minoritario nos afecta más todavía. Si un Ayuntamiento tenía un dinero para organizar una prueba urbana o un cross y ahora ese dinero no existe y lo dedica a otras cosas, evidentemente, de primera necesidad y se suspenden las competiciones los ingresos de los deportistas bajan. Pasa igual a nivel de patrocinadores y becas, que también han bajado y mucho. Yo tengo la suerte de poder dedicarme profesionalmente al atletismo desde hace casi una década y me siente un privilegiado. Pero hay gente de bastante nivel que no pueden dedicarse sólo al atletismo, porque esto exige tener resultados año a año, en el momento que una temporada nos los consigues los ingresos bajan, es una cosa correlativa. Dedicarse profesionalmente al atletismo es difícil.


S.- Un poco de ironía… ¿El 5000 sigue siendo una carrera de fondo? Cada vez vais más rápido…

Sí, cada vez vamos más rápido. Los sistemas de entrenamiento han mejorado y cada vez se entrena de manera más profesional y está claro que los ritmos son mucho más fuertes que los que se corría hace unos años, pero sigue siendo una carrera de fondo. A la hora de entrenarla hay que tomarla como tal, una prueba que está entre el fondo y el medio fondo.  Es una prueba muy entretenida y para entrenarla a veces hago entrenamientos similares al maratón y en otras fases de la temporada entrenos parecidos al 1500. Hay que conseguir ese equilibrio. Cuando se afronta un campeonato como los Juegos, el que quiera un buen resultado en 5000 tiene que estar para correr un 10000 muy bien y para correr un 1500 muy bien. Conseguir ese equilibrio es difícil y ahí el entrenador tiene una labor complicada.


S.- En el atletismo hay momentos muy buenos, pero también malos, cuando las cosas no salen bien. ¿Cómo se superan en un deporte a priori tan solitario de entrenar?

Es solitario sobre todo a la hora de competir. Nos apoyamos en un grupo de entrenamiento muy bueno, y en mis entrenadores. Cuando tienes un problema te apoyas en ellos, cuando tienes un momento bajo te ayudan a seguir adelante. Y luego tienes un entorno, en mi caso una familia que me apoya al cien por cien; soy un privilegiado. Mi hijo de cuatro años ya es un aficionado al atletismo, va a los mítines, entiende de todas las pruebas. No estamos solos. El atletismo tiene más momentos duros que buenos, pero cuando consigues un buen resultado, una victoria te compensa todos los sinsabores que hayas podido tener, porque sientes que el trabajo bien hecho tiene sus frutos. Lo saboreas porque los has vivido con la gente cercana y sabes lo que te ha costado conseguirlo. Esa sensación es impagable. Todos los atletas que trabajan duro se merecerían probar la sensación de triunfo alguna vez.


S.- En Londres, ¿Quiénes son los favoritos en el 5000? Y ¿Cuál es tu objetivo?

Los atletas africanos, keniatas y etíopes, son los más fuertas. Este año en el mitin de París hubo seis atletas que bajaron de 12’50’’ y en la historia sólo había diez corredores que habían bajado de esa marca. Ahora hay seis más y de ellos tres keniatas y dos etíopes que participan en los Juegos, que son, además, gente muy rápida al final. Luego me gusta mucho Lagat, atleta americano, y Mo Farah, que juega en casa y es un arma de doble filo porque va a tener a todo el público a su favor pero también le están metiendo mucha presión. Creo que lo llevará bien porque es un tío duro. Mi objetivo es , si estoy al cien por cien, luchar pasar a la final, algo que está a mí alcance pero hay que estar bien porque hay un nivel muy alto. Un vez en la final por lo menos un puesto de finalista, entre los ocho primeros. Sin descartar nada.
S.- El tema de las nacionalizaciones a golpe de talonario no beneficia precisamente, ¿no?

Está claro que no, pero en mi prueba ahora mismo los fuertes son los keniatas y etíopes, Mo Farah es inglés de origen somalí pero lleva viviendo en Inglaterra desde los siete años y se ha formado deportivamente allí, es inglés igual que yo soy español. Y Lagat lo mismo, ha hecho su vida deportiva en Estados Unidos desde que era universitario. Lo que a mí no me parece bien es que un atleta compita por un país y al año siguiente esté compitiendo por otro porque le han fichado por dinero, eso es adulterar un poco la competición. A mí me gusta que estén los mejores y ahora son tres atletas por país en los Juegos y si no quieren que sea así que cojan a los veinticinco primeros del ranking y si son veinte keniatas pues veinte keniatas, pero no se puede pretender que sea una competición de tres por país y que en Qatar los tres representantes sean gente que hace año y medio o dos años eran keniatas. Eso no beneficia a nadie.


S.- ¿Cómo espectador qué te apetece ver de los juegos?

Veré mucho por la tele porque cuando estás compitiendo, y en eso soy muy estricto, sino estoy entrenado estoy tratando de descansar. No soy un entendido técnicamente pero la pértiga y la jabalina me gustan mucho y seguiré la mayoría de las pruebas porque además conozco a la mayoría de los mejores de cada una. El tenis me gusta y también el baloncesto. Como decía me gustan todos los deportes.


S.- Parece una progresión lógica, pero ¿te ves en el futuro corriendo maratón?

Sí me veo, pero este año y pico con las lesiones me ha trastocado un poco las cosas. En principio si entreno y me siento bien voy a seguir en el 5000, que es la prueba en la que ahora mismo más puedo rendir; me motiva y me gusta mucho. Mientras me siga viendo competitivo seguiré en el 5000. El maratón es una puerta que está ahí abierta y es un entrenamiento que me gusta, lo que no sé es si sería competitivo en el maratón. No lo descarto.

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