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{DEPORTE / OTROS DEPORTES}

'Es muy bonito que el trabajo te permita seguir mejorando como persona'

Elisabet Amatriain, subcampeona del Mundo de Pádel, 'la crisis ha recortado los torneos femeninos'

Elisabet Amatriain es subcampeona del Mundo de Pádel. Ha mamado -como ella misma dice- el deporte desde pequela y ahora no puede entender un día de su vida sin practicarlo. Empezó con la raqueta grande, la de tenis, desde los ocho hasta los diecisiete años. Ahora, ya con la pala de pádel se ha convertido en una de las principales jugadoras del circuito. ¿Circuito? Elisabet, Eli, tiene dudas de que cinco torneos puedan denominarse circuito y reclama más pruebas femeninas. Se considera una jugadora de ataque, un estilo que cree le acompaña desde sus años en las pistas de tenis; también en la vida diaria, aunque traduce la idea de ataque por perseverancia. Para Eli, el pádel es paciencia, técnica y coordinación con la pareja; con la suya está encantada y considera un orgullo poder jugar juntas. Autor/Javi Muro


Spoonful.- Hablando del subcamponato del mundo, suena a qué no puede ser fácil…

La verdad es que no es fácil para ningún deportista el llegar a la cima de un deporte; imagino que muchos luchamos por llegar ahí y es algo por lo que me siento muy afortunada por haber tenido la capacidad de  estar trabajando cada día y que esté dando sus frutos. Fácil desde luego no es, requiere trabajo, disciplina, el querer de verdad, el querer levantarse todas las mañanas y entrenar todos los días, pero la recompensa es muy grande. También hay que decir que el pádel es un deporte que a nivel mundial no está muy extendido y eso tiene también su matiz. Las mayores potencias son España, Argentina y Brasil y ahora se está extendiendo mucho por Europa y otros países de América latina y Centroamérica, pero todavía es un deporte que está naciendo.


S.- ¿Siempre te ha gustado el deporte? Si no me equivoco, empezaste con el tenis muy pronto, ¿no?

Si (se ríe). Empecé con el tenis por culpa de mi hermano; fue él quien me animó a apuntarme a clases. Si es cierto que a partir de ahí me considero una persona cuya filosofía de vida está muy vinculada al deporte. Al tenis jugué desde los ocho hasta los diecisiete años; desde los catorce estuve en Barcelona en una escuela de alto rendimiento y a pesar de haber decidido dejar el tenis a nivel competición, siempre he seguido vinculada al deporte ya que estudié Magisterio de Educación Física. Yo creo que los deportistas, la gente que le gusta practicarlo, lo vemos así, como una filosofía de vida. A mi me cuesta entender mi vida sin levantarme por las mañanas y hacer deporte.


S.- ¿Encuentras mucha diferencia entre lo que era jugar al tenis y ahora con el pádel? ¿Te ha servido haber jugado al tenis? ¿Son deportes similares?

Son deportes bastante similares, lo que pasa es que uno tiene que cambiar un poco el concepto del juego. Partimos con la ventaja de que muchos de los golpes que utilizamos en el tenis los podemos incorporar al pádel y eso es una gran ayuda, pero a la vez también tenemos la desventaja de tener que incorporar golpes nuevos, tenemos que aprender la táctica de un deporte completamente diferente, y que aunque a nivel mental podemos llevar la ventaja del haber competido solos en una disciplina como es el tenis, sin embargo en el pádel hay que entender que es un deporte de equipo, con lo cual tienes muchas cosas que te puede aportar el tenis y otras que tienes que cambiar.


S.- Volviendo al Campeonato del Mundo, ¿Cómo fue la experiencia? ¿El hecho de ir pasando rondas? El objetivo era ganar experiencia, ¿no?

Claro. Paty y yo empezamos a jugar juntas este año y este fue nuestro primer torneo, debutamos con el Mundial. Es algo extraño, ya que el Mundial se suele realizar como el último torneo de la temporada, pero en el 2011 no contamos con el apoyo de patrocinadores y no se pudo celebrar el torneo y lo trasladaron a marzo de 2012. Así que la situación era muy novedosa para todas las jugadoras que debutábamos en la temporada con un Mundial. La verdad es que el objetivo para nosotras en ningún momento estaba plantarnos en la final, ya que teníamos muy claro que queríamos acoplarnos como pareja, algo que ya sabíamos que nos iba a costar un tiempo y de hecho nos fue sorprendiendo a nosotras mismas que íbamos ganando, íbamos ganando, y de repente ¡Ui! pues que estamos en la final. Pero ahora seguimos, a pesar de haber quedado subcampeonas del Mundo, manteniendo la misma filosofía. La gente nos pregunta ¿A qué aspiráis ahora? Seguimos manteniendo la misma filosofía.  Queremos que nuestros objetivos estén a nuestro alcance. No pensar en qué ronda voy a jugar porque depende también de las otras jugadoras, del sorteo, depende de muchos factores. Lo que está a nuestro alcance es levantarnos cada mañana, entrenar con todas las ganas que podamos y saber que el trabajo diario está bien hecho y a partir de ahí pues los resultado creemos que irán llegando cuando estemos preparadas. Es verdad que el objetivo no era quedar subcampeonas, el objetivo era ir formándonos como pareja.


S.- Aun así… Jugar una final tiene que ser una sensación increíble, ¿no?

(Suspira antes de responder) Si, para mí era novedoso. Yo no había jugado nunca una final y mucho menos una final de Campeonato del Mundo. La noche anterior no pudimos dormir nada porque estábamos bastante nerviosas; creo que les pasó también a nuestras rivales. Cuando entramos en competición el cuerpo se mantiene más alerta. Es difícil hasta que llegas a la pista, una vez dentro empiezas a pelotear, comienza el partido te concentras y te haces tu propia burbuja. Yo intento no mirar más allá de lo que hay en la pista porque no creo que sea bueno estar pendiente de otras cosas. La sensación es de mucho nerviosismo y una vez que comienza el partido hay que concentrarse, mantener el objetivo en la pista.


S.- Los resultados os han ido acompañando después…

Luego jugamos un campeonato de España universitario y lo ganamos, pero si es cierto que ahí si partíamos como favoritas. Pero lo cierto es que el pádel femenino cada vez cuento con más chicas que están entrenando muchísimo.


S.-  ¿Cómo es el paso a profesional de una jugadora de pádel?

Realmente para empezar a jugar el circuito profesional lo único que hay que hacer es querer jugarlo. Tienes la capacidad apuntarte a un torneo y empiezas en la fase previa y a partir de ahí  cuatro parejas entran a jugar el cuadro final, que está formado por dieciséis parejas. En el Mundial se amplió a veinticuatro. Es tan sencillo como apuntarse y comenzar a jugar previas. Así es como hemos empezado todas, jugando muchísimos partidos y ahí el que persevera y quiere seguir compitiendo y entrenando pues es el que termina entrando en el cuadro final. Luego el ránking te marca la presencia directa en el cuadro final.


S.- ¿Se puede vivir del pádel?

Nosotras a día de hoy no. Hay alguna pareja, la número uno del circuito de chicas que si que viven del pádel a través de los sponsors. Este año tenemos un circuito con sólo cinco torneos. Normalmente consta de diez pruebas, pero con la crisis han terminado recordando y especialmente del pádel femenino, también del masculino, pero mucho más del femenino. ¿Cómo tiramos hacia delante? Pues con ayuda de los sponsors que quieran apostar porque lleves la publicidad en la camiseta y en mi caso y en el de mi compañera dando clases, aunque tampoco podemos dar muchas porque tenemos que cuidar el cuerpo y no podemos estar muchas horas en pista.

 

S.- ¿Reclamáis más torneos en el circuito?

Si. No se puede llamar circuito a cinco torneos. Los chicos tienen aproximadamente unas diecisiete pruebas y nosotras sólo tenemos cinco. Nosotras siempre decimos que al final entrenamos lo mismo e invertimos el mismo dinero en dedicarnos a este deporte y creemos que para que algo se denomine circuito tenemos que jugar, al menos, diez pruebas al año. Es que si no, no puedes coger ritmo de competición; es muy difícil.


S.- ¿Lo ves factible?

Yo creo que si. Sabemos que es una situación económica complicada y somos conscientes de que ahora se está recortando de los torneos de chicas, pero también que hay patrocinadores que se están interesando por el pádel femenino y que hay una buena perspectiva de cara al año que viene. Confiamos en que puedan salir cosas buenas.


S.- Hablas mucho de tu compañera, ¿Cómo se elige compañera en el pádel?

Bueno es mucho más sencillo y más complicado de lo que parece. Las parejas se forman por temporada, salvo que las cosas vayan catastróficamente mal o haya problemas serios de comunicación, las parejas duran toda la temporada. Si ambas están contentas y quieren seguir adelanta pues continúan. En el fondo es muy sencillo… una llega a la otra... Yo a veces me río porque es cómo un matrimonio “¿Te apetece jugar conmigo este año?” “Si, no”. Y a partir de ahí, yo tengo claro que si que es muy importante que haya una buena comunicación con mi pareja, porque soy consciente de que es un deporte de dos y cuando las cosas se complican los partidos se acaban sacando adelante por la actitud y el trabajo conjunto. Para mi es importante tener al lado una persona que me apoye en todo momento con la que pueda hablar en cualquier momento del partido y tener mucha sinceridad, es muy importante.


S.- ¿Estás encantada con Paty?

La verdad es que si. Paty y yo somos amigas desde hace tiempo y eso quieras que no se refleja en la pista. Somos capaces de tener esa confianza con la otra persona para saber cuando hay que habar o cuando hay que dejar a la otra persona tranquila. Yo he tenido mucha suerte de que Paty quiera jugar conmigo porque ella el año pasado estaba también en lo más alto del ránking.


S.- Desde fuera, el pádel parece requerir una técnica específica, pero también mucha coordinación con el compañero o compañera…

Es verdad. Es un deporte en la que las individualidades no sirven para mucho. Lo más importante es que haya un equipo que juegue a lo mismo, que la filosofía de la pareja sea parecida. En caso contrario si cada uno lleva una forma de jugar diferente, al final, se nota en el conjunto. Hay que saber cómo se mueve tu pareja para moverte tú, para tapar los huecos.  Además, es un deporte en el que hay mucha comunicación, son sólo dos personas y también hay que tener mucho tacto. Es fundamental el conjunto. Muchas veces los problemas vienen porque hay grandes individualidades que no consiguen encajar y no tienen la misma visión de juego.


S.- ¿Cómo es un día de entrenamiento de una jugadora de vuestro nivel?

Nosotras nos levantamos, desayunamos y a las diez estamos entrenando. Hacemos alrededor de una hora y cuarto, hora y media, de preparación física y después de once y media a una media estamos en la pista, trabajando aspectos más técnicos y tácticos. De una media a dos menos cuartos estiramos. Más o menos un día de entrenamiento está en torno a las tres horas y media una cosa así. Contamos con una preparadora física, Lucía Jiménez, que es la que nos lleva la parte física. Y la entrenadora de los aspectos técnicos es Neki Berwig, que fue también jugadora y lo dejó hace unos años. Es también la que se ocupa de la parte mental. Siempre nos preguntan si trabajamos con algún psicólogo y Neki cubre muchas de nuestras necesidades porque también ha trabajado con el tema del coaching deportivo y lo aplica en los entrenamientos. Así en los entrenamientos trabajamos la parte técnica y táctica, pero también trabajamos mucho la parte emocional, ya que muchas veces marca los partidos el hecho de cómo uno gestiona las emociones en esos momentos importantes.


S.- ¿Quizá en la influencia de los aspectos psicológicos y del control de las emociones es en lo que más se parece al tenis?

Si. Hay deportes en los que, por ejemplo un partido de fútbol o de baloncesto, el que más goles mete o más tantos anota es el que gana, pero en un partido de tenis o de pádel puede que el que más tantos hace no sea el que gane el partido al final, ya que lo que cuenta son los puntos importantes. Puedo ganar 7-6, perder 0-6 y volver a ganar 7-6, el otro ha ganado más puntos que yo, pero yo he sabido ganar los que realmente son importantes. Hay entra el factor de cómo se gestionan esas emociones en esos puntos, de ser consciente en qué momento hay que estar muy concentrado y muy metido en el partido.


S.-  ¿Te consideras una jugadora de ataque o de defensa?

La verdad es que en el pádel el objetivo es siempre conseguir la red y estar en una posición de ataque porque es donde más puntos se suele ganar. También es verdad que hay jugadoras que se sienten muy a gusto defendiendo, pero en mi caso, quizá al venir del tenis, si que incorporé el tema de las voleas, los remates. Yo me siento mucho más a gusto cuando ataco. Siento que estoy imponiendo mi energía en la pista, cuando defiendo me siento más incómoda porque al venir del tenis no controlaba mucho las paredes, entonces me siento más a gusto en la zona de  ataque.


S.-  ¿Igual en la vida diaria?

(Se ríe) Me considero una persona muy perseverante y en cierta forma me gusta tomar las riendas de las cosas que hago. De hecho siempre he pensado que el pádel es un reflejo de lo que uno es en la vida también. Muchas veces con nuestra entrenadora lo hablamos.... comentamos que tenemos la posibilidad de trabajarnos a nosotros mismos a través del deporte. Eso es algo precioso, que el trabajo te permita seguir mejorando como persona. Muchas veces en diferentes situaciones en los partidos o en los mismos entrenamientos te entra el miedo, te entra la ansiedad, el querer que las cosas ocurran ya y esos valores también los tratamos de llevar a la pista, como gestionamos las emociones, como trabajamos esos miedos. Creo que es un trabajo muy bonito, que podamos hacer lo que nos gusta y que encima nos ayude a conocernos más es algo muy bonito.


S.- ¿Te gustaría que en un futuro tu vida siguiera ligada al pádel, al deporte?

He mamado el deporte desde tan pequeñita, que ahora me cuesta entender el día a día sin el deporte. Entonces sí que tengo muy claro que me gustaría seguir dedicándome al deporte, si es por la rama del pádel para mí sería estupendo porque es lo que estoy viviendo. El tenis quizá lo viví siendo demasiado joven, sin tener las cosas demasiado claras. Ahora, con la madurez que puedo tener a mis 28 años, estoy viviendo el pádel desde otro lugar y me gustaría en un futuro, cuando ya el pádel profesional se termine como etapa en mi vida, poder transmitir a otras personas lo que he aprendido.


S.- Estamos en año Olímpico, ¿Te gustaría que el pádel fuera olímpico?

Es complicado, hasta donde yo sé para que un deporte sea olímpico es necesario que se practique en un número mínimo de países. Todavía es un reto. Seguramente, si el pádel continúa con el auge que está cogiendo en Europa y que en Estados Unidos también está empezando a jugarse creo que es algo que llegará. Creo que en mi vida profesional yo no lo voy a ver. Desde luego unas Olimpiadas tiene que ser para un deportista lo máximo. Vivir unas Olimpiadas, compartir con atletas de otras disciplinas la experiencia, tiene que ser un aprendizaje muy importante.


S.- ¿Objetivos?

El objetivo es entrenar y mejorar cada día. ¿Resultados? Si mantenemos el objetivo de entrenar y mejorar los resultados van a llegar, pero no nos gusta poner cifras ni establecer tiempos. Esa es la filosofía.


S.- ¿Echas de menos Logroño?

Mucho (se ríe). Lo echo mucho de menos. Además mi familia está toda allí y muchas veces me gustaría estar compartiendo esto con ellos. Una llega a casa a veces con un mal día y ellos están lejos, aunque el pádel me brida la oportunidad de poder ir a casa porque los torneos son de jueves a domingo y no tenemos tantos torneos como para no poder ir de vez en cuando. Intento una vez al mes escaparme, pero es cierto que la vida de Logroño es sencilla y tranquila y la echo de menos a veces, en esta locura madrileña que estoy viviendo. Cada etapa tiene sus cosillas.


 


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